El reciente Festival Internacional Cine Lebu (FICIL) tuvo como invitada especial a la calificadora de cortometrajes para los Premios de la Academia, Linda Olszewski, quien realizó la Master Class ‘Desmitificar el camino a los Óscar’ el 6 de mayo en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) en el marco de una ‘réplica’ del certamen que este año realizó su edición número 18.

Con simpatía y sencillez, la profesional que trabajó en la producción de películas como Reality Bites (1994) El Príncipe de Egipto (1998), contó los aspectos que deben considerar los realizadores de cortos si algún día quieren llegar a ser seleccionados para los Oscar. Un tema interesante para el cine local, considerando que FICIL se transformó recientemente en calificador de cortometrajes que competirán para ser seleccionados en los importantes premios, siendo el único en Chile y sexto en Latinoamérica.

“Tenemos un sistema donde se prende una luz roja, si deseamos continuar viéndolo, levantamos una paleta y si no hay un enganche con lo que uno está viendo, se pasa al siguiente”, fue uno de los aspectos sabrosos que confidenció sobre el método de selección, considerando que el año pasado calificaron 165 producciones de diferentes géneros, 50 de ellos animados. “Yo veo todos los cortos” enfatizó.

El voto es secreto, cada uno hace una selección en una papeleta con cinco seleccionados, el primero es el de mejor votación (la escala va 6 a 10 puntos). Finalmente tienen un streaming privado con los integrantes de la Academia.

Chile en la historia del Oscar

Linda recordó la primera vez que vio el cortometraje de Historia de un oso (Gabriel Osorio, Patricio Escala, 2014): “pensé este es un nominado, huele a Oscar”, contó, además de recordar que cuando asistió a Lebu ese mismo año, hubo prensa chilena que pensó que no era posible que se adjudicarán el premio. “Ellos son chicos simpáticos, hicieron un buen trabajo. Su cortometraje tenía alma y corazón, además de una música pegajosa”, señaló sobre el trabajo de producción que contó con una banda sonora del grupo Dënver.

También tuvo palabras de elogio para la recientemente premiada Una mujer fantástica (Sebastián Lelio, 2017). Cuando la vi pensé, “hay que tener coraje para hacer este filme y me puse muy contenta cuando ganó”, refiriéndose a su galardón como Mejor Película Extranjera. Agregó que es una producción bien hecha y que es muy fresca.

Tras la charla varios asistentes realizaron preguntas a Olszewski, entre ellas la duración ideal y el contenido de un cortometraje dijo: En el caso de la Academia son 40 minutos o menos, para mí 20 minutos está bien, a menos que amerite más tiempo y lo que incluyas en tu corto lo lleve hacia adelante (…) Cuando estamos viendo todos los cortos y hay una comedia decimos ‘gracias queremos más de esto’. Hay mucha gente haciendo drama, otros con temas como como el cambio climático, que son interesantes para algunos. Los románticos también son fantásticos”.

Al finalizar la charla, invitó a los realizadores presentes a acercarse a ella para conversar sobre sus proyectos. “Ustedes tienen la Historia de un oso y Una mujer Fantástica, Hay talento en Chile” concluyó.