
Con La Matanza de Texas (1974), el norteamericano Tobe Hopper tiene más que ganado su lugar entre los maestros del cine de terror, pero el director que falleció este sábado 26 de agosto a la edad de 74 años en Sherman Oaks, California, deja un gran legado con películas que, de seguro, seguirá asustado por siempre.
Su última producción para la pantalla grande fue Djinn (2013), pero, al igual que su participación en series de televisión durante las últimas décadas –Dark Skies, Taken, Masters of Horror-, no logró mayor repercusión. Pero ahí están sus grandes obras estrenadas en los 70’s y 80’s, suficientes para transformarlo en uno de los realizadores más influyentes del cine de género.
The Texas Chain Saw Massacre (1974)
Inspirada en asesinos en serie reales, como Ed Gein -inspiración de Hitchcock en Psycho-, esta película escrita, producida y dirigida por Hopper, se transformó en un referente del cine slasher con su personaje Leatherface (cara de cuero), un referente para otros asesinos del cine de terror como Michael Myers (Halloween) o Jason Voorhees (Viernes 13). Un título que tuvo una continuación en 1986, dirigida por él mismo, pero también secuelas, remakes y precuelas con distintos resultados en taquilla y crítica.
Salem’s Lot (1979)
Para muchos una de las mejores adaptaciones de alguna novela de Stephen King (The Shining, Carrie, The Mist), fue esta miniserie para la televisión que muestra el regreso de un novelista a Salem, su pueblo natal y el origen de sus pesadillas. Tras el éxito de la historia de desapariciones y vampiros, se estrenó una versión editada para el cine y en 2004 llegó nuevamente a la televisión en un remake de Warner Bros. y TNT.
The Funhouse (1981)
Un grupo de jóvenes se quedan atrapados en un parque de diversiones mientras los persigue un maniaco deforme con una máscara de Frankenstein. Una película que no destacó por su argumento, pero mostró un nuevo estilo en la dirección de Hopper, quien se distanció del gore para centrarse en el suspenso, además de homenajear a dos clásicos, Psycho (Hitchcock, 1960) y Halloween (Carpenter, 1978), en una sola escena.
Poltergeist (1982)
Producida y escrita (junto a Michael Grais y Mark Victor) por Steven Spielberg, y para muchos casi un co-director, la historia de una familia que se enfrenta a fenómenos paranormales se transformó en un clásico absoluto y en uno de los estrenos más exitosos en su año de estreno. La película tuvo tres secuelas y un reciente remake (Gil Kenan, 2015), pero ninguna de ellas logró superar ni acercarse a los resultados de la original.
Lifeforce (1985)
Aunque fue un fracaso comercial y de crítica, la historia de una expedición al espacio que tiene como resultado en un enfrentamiento entre astronautas y vampiros alienígenas, con el tiempo se transformó en un título de culto. La película está inspirada en la novela The Space Vampires (Colin Wilson, 1976), fue escrita junto a Dan O’Bannon – coguionista de Alien (1979)-, y cuenta con una de las últimas composiciones para el cine de Henry Mancini.
Mención Honrosa
En 1981 el director se pasó al videoclip con ‘Dancing With Myself’ de Billy Idol, parte de la promoción del músico inglés en su promoción en Estados Unidos en los inicios de la cadena MTV.