Un diplomático finlandés no obedece las indicaciones de su país y reacciona ante el golpe militar ofreciendo refugio o permitiendo la salida de Chile a más de dos mil perseguidos políticos. Eso narra Héroes Invisibles, miniserie emitida por Chilevisión que aborda la historia real de Tapani Brotherus y de muchas otras personas que vivieron la dictadura militar desde el 11 de septiembre de 1973.

Una de ellos es Rodrigo Sandoval, nombre utilizado por el miembro del Partido Comunista Alfonso Padilla,  quien hoy vive como exiliado político en Finlandia. A cargo de retratarlo está Juan Cano (Las Plantas, La isla de los pingüinos), actor para quien fue un desafío enfrentarse un personaje que “tenía como característica ser una persona muy empática, y que en su fuero interno se negaba a creer el horror que tenía todo el bloque golpista. Simplemente no quería aceptar que esto podía suceder de esa manera hasta que lo comprobó y, bueno, también se enfrentó a la dicotomía de quedarse a luchar y resistir, o tomar la opción de ir al exilio”.

Co-dirigida por la cineasta chilena, Alicia Scherson (Play, El Futuro), y el director finlandés, Mika Kurvinen (Aallonmurtaja), la súper producción recrea dolorosos pasajes como el bombardeo al palacio La Moneda, los cuerpos encontrados en la rivera del río Mapocho, o el Estadio Nacional convertido en centro de detención y tortura. Una serie dividida en seis capítulos que se realizó en conjunto entre el canal público de Finlandia, YLE, y Kaiho Republic, con la productora nacional Parox.

Héroes Invisibles llegó a la televisión local tras logar galardones en los Prix Europa y el Festival la Fiction, gracias también al trabajo de un elenco internacional que incluye a Pelle Heikkilä (Jägarna), Ilkka Villi (Sorjonen), Mikael Persbrandt (Sex Education), junto a reconocidos actores chilenos, entre ellos Néstor Cantillana, Paola Lattus, Gastón Salgado, Cristián Carvajal, Lucas Balmaceda, Ingrid Isensee y Andrew Bargsted.

“Algo hermoso de compartir con otras culturas era el diálogo, porque le hablaba a mis compañeros sobre la realidad chilena, y comparábamos inevitablemente con la cultura finlandesa que está a años luz en cuanto a igualdad, justicia y derechos humanos. Al mismo tiempo se volvía muy motivador actuar en la serie, porque ellos se nutrían mucho de lo que sabíamos nosotros”.

Aunque es un seudónimo, tu personaje y su esposa finlandesa, son reales. Sin embargo, tiene elementos que están en la memoria colectiva. ¿Cómo ha sido interpretar a alguien que vivió la dictadura, pero que a la vez puede identificar a muchos otros?

Fue bastante duro interpretar este imaginario. Mis padres vivieron la Unidad Popular del lado de la izquierda y crecí con todas las historias de ellos acerca de la época; fui a un colegio de curas donde la mayoría de la gente era de derecha y había también mucho pensamiento bastante sesgado. Todo eso me hizo generar una conexión muy intensa con todo lo que fue el Partido Comunista, la Unidad Popular y el legado de Allende, y por eso cuando se me dio la oportunidad de ir al casting sentí un llamado muy luminoso por interpretarlo. Sé que hay mucha gente que se va a identificar porque hay un gran porcentaje de la población que se siente cercano a los valores de la Unidad Popular, y eso lo podemos ver hoy con el estallido social.

Tapani Brotherus, el protagonista, también es real y está vivo. Quizás muchos en Chile no conocían su parte en nuestra historia antes de ver la serie, como tampoco la de los obreros escoceses antes de ver el documental Nae Pasaran!, por ejemplo. ¿Por qué crees que es importante rescatar estos actos de solidaridad internacional?

Es sumamente importante rescatar estos hechos de solidaridad internacional porque son países que ya lo vivieron, cientos de años o decenas de años atrás, y comprobaron que el camino para sanar las heridas era precisamente el de la memoria y el del reparo; de reparar estas heridas profundas que quedaron producto de la brutalidad del ser humano. Estoy muy orgulloso de participar en este proyecto y emocionado por todo. Me gustaría que no se olvidara nunca.

Ahora estamos luchando por lo mismo que hace 40 años, entonces me causa felicidad que la gente, por todo lo que ha sucedido desde el 18 de octubre, se haya conectado intensamente con la serie. Me parece importante porque finalmente la serie trata sobre la esperanza en la humanidad, que es precisamente lo que necesitamos. El gobierno nos arrebata todos los días este dejo de esperanza con ofensas comunicacionales que son violentes y ahora tenemos toda esta presión sicológica de la pandemia, por eso me parece muy importante que estos gestos de solidaridad, que son gestos de esperanza en la humanidad, se sigan retratando.

Trabajaste con dos directores y un elenco multilingüe en esta súper producción televisiva. ¿Qué fue lo más motivante para ti en todo este proceso?

Ha sido la reunión más hermosa que yo he tenido en mi vida. Llegué a hablar con el director y caché que todos hablaban inglés y nadie hablaba español, y que un compañero asistente de dirección iba a traducirnos. Me sentí en el sueño del pibe, porque de chico soñando con toda la cultura basura gringa, queriendo ser Neo cuando vi Matrix, entonces evocaron todos esos recuerdos.

Era muy motivante que el equipo fuera tan enorme y sentir que gracias a que la máquina estaba completa con todo su engranaje. Se sentía que iba a salir bien y estaban todos trabajando al 100% para realizar la historia de la manera más optima, entonces eso me motivaba mucho y al mismo tiempo me daba miedo porque era la primera vez que participaba en una superproducción y tenía esa presión por no hacerlo mal, por no dar la cacha, pero eso ya son inseguridades del actor y todos conocen eso.

La serie se estrenó atrasada en nuestro país, ya que pasó por la televisión hace meses en Europa. Pensando en que habla sobre hechos ocurridos en Chile, ¿qué sientes ante este desfase?

Me parece bien que se haya exhibido allá primero y ganara premios, para que una mayor cantidad de gente la tomara en serio, porque sabemos que a veces las series chilenas no las transmiten en el horario óptimo o son miradas en menos. Creo que fue suerte igual que se atrasara porque coincidió con la pandemia y el estallido social y eso le entregó un sentido mayor. Con el estallido se masificaron un montón de informaciones acerca de los robos de las instituciones, como son los carabineros o los milicos; la represión que viven las poblaciones que están en la periferia y al pueblo mapuche y que, de alguna manera, la empezó a vivir el resto de la ciudadanía, entonces encuentro que fue bello el azar que se diera así.

A pesar de que llega tarde, justo por estos días sectores de derecha utilizan un himno de un compositor asesinado en dictadura para una campaña que trata de mantener la constitución de Pinochet. ¿Quizás es el mejor momento?

La serie es un buen tapabocas para el tongo de gente de la derecha, porque hay mucho de Víctor Jara, incluso en los últimos capítulos hay un gesto muy bonito que justo le toca a mi personaje. Estoy de acuerdo con la pregunta, es el mejor momento. Uno ve en los programas Mentiras Verdaderas o Pauta Libre a gente de la derecha mintiendo de una forma tan descarada, el gobierno todos los días lanza una ofensa comunicacional nueva. Así es que aprovecho de enviarle a la gente mucha fuerza para aguantar, porque ya es suficiente todo lo que tenemos que aguantar en este país.

Antes dijiste que terminaremos de ver esta serie con algo esperanza en el futuro ¿A qué te refieres con eso?

Creo que da esperanza, ya de partida por el gesto humanitario de Tapani, de encontrar inconcebible no hacer algo por la gente, o sea, el horror está frente a nuestros propios ojos y él no puede entender que gente de las demás embajadas no aporte o no intenten ayudar, que su propio país intente salvarse el pellejo frente a hechos deleznables, horrorosos y macabros. Entonces su personaje es potentemente esperanzador. Además, suceden cosas en los últimos capítulos que nos van a dejar esperanzados. Eso me alegra mucho, porque es lo que necesita la gente ahora, o sea, todos sabemos que vamos a seguir luchando, pero un poquito de amor por este sentimiento de lucha está bien ya que lo único que hacemos es acumular rabia.


Puedes ver los capítulos en Chilevisión.cl