Foto: Francisco Jiménez De la Fuente

No importa el día en que leas esto, pues desde hace años que Nagoro, pequeña aldea ubicada en lo profundo de las montañas al oeste de Japón, aparece de vez en cuando en algún medio gracias a sus habitantes: más de 350 muñecos confeccionados con palos, periódicos, lana y tela.

Niños y adultos; mujeres y hombres son representados por estos muñecos en tamaño real que sobrepasan diez veces a la “población humana” del pueblo, que hasta el año pasado, no sobrepasaba la treintena de personas. Una de ellas es Tsukimi Ayano,, la creadora de esta idea.

La mujer de 69 años decidió crear esta suerte de espantapájaros para dar vida a la comunidad, la que debido al éxodo de gran parte de su población, se convirtió casi en un pueblo fantasma, algo que Ayano no estaba dispuesta a permitir. Es por eso que decidió retornar a la aldea para cuidar a su papá y, de peso, devolverle movimiento a Nagoro colocando estos muñecos en distintos lugares y realizando diferentes acciones: esperando el bus, en una sala de clases, descansando tras una ardua jornada de trabajo, etc.

“Casi todos los muñecos los he hecho yo sola, y ahora, un sábado al mes, estoy dando clases de cómo hacerlos, así es que ahora hay gente que me ayuda”, contó Tsukimi.

La población de Japón está disminuyendo y de hecho son muchas las villas que se encuentran en la misma situación de Nagoro: desoladas. El problema es más evidente en las zonas rurales como la propia Nagoro y el interior montañoso de la isla de Shikoku, al su de la isla.

El valle de los muñecos

En 2014, el realizador Fritz Schumann estrenó el cortometraje Valley of Dolls, un viaje por esta curiosa aldea.

En casi siete minutos, el filme cuenta la historia del pueblo y el regreso a la comunidad de Ayano Tsukimi tras once años de vivir fuera de ella. A su llegada, la mujer trabajó la tierra sembrando semillas que no crecieron, un hecho que la hizo dedicar gran parte de su tiempo a la confección de estas muñecas, las que hoy superan las 350, siendo algunas de ellas modelos de pobladores fallecidos.

Revisa el cortometraje Valley of Dolls a continuación: