El pasado lunes 18 de mayo, vecinos de la comuna de El Bosque protestaron por falta de alimentos en plena cuarentena por la emergencia sanitaria del Covid-19. Ese mismo día, Delight Lab proyectó la palabra ‘Hambre’ en un costado del edificio Telefónica. El regreso del estudio lumínico en el sector de Plaza de la Dignidad que les ha costado una serie de ataques de quienes no están de acuerdo con sus intervenciones.

El colectivo de artistas liderado por los hermanos Octavio y Andrea Gana, denuncia que sus integrantes han sido víctimas de amenazas, amedrentamiento, hackeo y censura. “Tememos por nuestra integridad física y solicitamos el apoyo de la comunidad cultural y de todos aquellos quienes comparten los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos”, señalan en un comunicado publicado en sus redes sociales en el que definen su trabajo como una forma de “expresar creativamente, de manera pacífica y silenciosa, una sensibilidad universal sólo utilizando la luz”.

El hackeo de su cuenta de Instagram; emails, mensajes personales, ataques e insultos a través de redes sociales e incluso cuentas privadas; amenazas de consecuencias si continuaban con su arte; y las acusaciones del diputado de Renovación Nacional, Diego Schalper, que los calificó como “miserables” y de obedecer a una “ideología y agenda política, violencia incluida”. A todo ello se suma la censura del martes 19 de mayo, cuando realizaban una proyección con la palabra ‘Humanidad’ y aparecieron focos blancos “desde un camión especialmente habilitado y protegido por Carabineros” que hicieron ilegible el mensaje.

Fotos: Delight Lab en Instagram

“No tenemos ninguna afiliación política, trabajamos autónomamente desde el arte y es desde nuestro rol de ciudadanos-artistas que hemos realizado una serie de intervenciones lumínicas, muchas de las cuales han sido ampliamente difundidas por los medios de comunicación y las redes, sobre todo las realizadas sobre la fachada del edificio de la Telefónica en los últimos meses”, agregan sobre su protagonismo durante el estallido social con imágenes que recorrieron el mundo con las proyecciones de ‘Dignidad’ y ‘No estamos en guerra’, entre muchos otros mensajes.

Más de 11 años trabajando en la cultura y las artes, con el video mapping ‘Luces de la memoria’ en la Usach o proyectos como el KÜZEFEST: primer Festival de Luz de Santiago, y haciendo visibles con su trabajo problemáticas e injusticias sociales y políticas, como el asesinato de Camilo Catrillanca a manos de Carabineros con una proyección en Plaza Italia acompañada de un poema de Raúl Zurita, o la contaminación del parque industrial de Puchuncaví con la frase ‘Zona de sacrificio’ en la chimenea de la termoeléctrica de Ventanas.

Delight Lab anunció la presentación de un recurso de protección, finalizando su comunicado “como artistas, avalados por toda nuestra conocida trayectoria, lo que menos podemos pedir es que la autoridad cumpla con protegernos y lo que pacíficamente hacemos, sancione a los responsables y aclare estos hechos sean aclarados a la brevedad”.