“La necesidad humana universal de amor y afectos es explorado a través del mundo violento de una prisión chilena durante los años 70”. Así describía en agosto pasado el sitio web Variety a la película de Sebastián Muñoz, El Príncipe, filme que esta semana se adjudicó el premio Queer Lion del Festival de Venecia.

El Queer Lion Award, premio paralelo al Festival de Venecia, vivió su decimotercera edición premiando a la ópera prima de Muñoz, un trabajo que compitió con ocho películas más, entre ellas Ema, de Pablo Larraín, convirtiéndose así en el primer largometraje chileno en obtener el premio.

Basada en una novela de baja circulación escrita en los años ’70 que encontró Muñoz por casualidad, y que trabajó los últimos cinco años junto al guionista Luis Barrales, narra la historia de Jaime (Juan Carlos Maldonado), un joven veinteañero quien durante una noche de juerga, apuñala y da muerte a su mejor amigo en lo que pareciera ser un crimen pasional. Jaime termina en la cárcel y es allí donde conocer a el “Potro” (Alfredo Castro), un maduro y respetado preso en quien el joven encuentra protección.

El premio Queer Lion nació el año 2007 gracias a la gestión del periodista italiano, Daniel N. Casagrande, quien creó este reconocimiento para dar realce a la “Mejor película con temas homosexuales y cultura queer” presentada en el Festival Internacional de Cine de Venecia. Este galardón también ha quedado en manos de reconocidas películas como La chica danesa (2015, Tom Hopper) y Philomena (2013, Stephen Frears).

“(este premio) es inesperado porque nuestra película no está enfocada cien por ciento a un nicho LGTB, sino que es una película que quería hablar del amor del ser humano entre hombres, pero no necesariamente de la vida homosexual”, comentó Sebastián Muñoz y agregó: “es muy importante porque es un premio político para que en nuestro país todas las personas puedan amarse sin miedo”.

Alfredo Castro ganador

En el marco de este festival, el connotado actor chileno, Alfredo Castro (Tony Manero, Fuga, Post Mortem), se convirtió en el primer artista latinoamericano en recibir el Starlight International Cinema Award, premio otorgado por el círculo de mujeres periodistas en este certamen a cineastas independientes de todo el mundo.

El premio a Castro estuvo enmarcado en la exhibición de Blanco en el Blanco (2019), segundo largometraje del realizador hispano-chileno, Théo Court, quien fue premiado este 7 de septiembre como Mejor Director en Horizontes, categoría que premia nuevas tendencias artísticas.