Tras un largo recorrido por festivales internacionales llegó a la cartelera local Claudia tocada por la luna, documental que recorre la vida de Claudia Ancapan, quien en primera persona cuenta las marcadoras experiencias que la han llevado a ser una de las primeras mujeres transexuales en conseguir un cambio de identidad legal en Chile, obtener un título profesional y convertirse en una reconocida activista por los derechos de la comunidad LGTB.

“Son muy pocas las películas nacionales que están vinculadas al mundo trans, y no me extraña que sean todas contemporáneas ya que la discusión en torno al a Ley de Identidad de Género brindó la oportunidad que este tema sea tema, y es ahí donde los realizadores hacemos el aporte de contribuir desde el cine”, nos cuenta Francisco Aguilar sobre su ópera prima que define como “un retrato íntimo de sobrevivencia” y que llega tras una serie de títulos que han tocado el tema trans, entre ellas Una Mujer Fantástica (2017) de Sebastián Lelio, En Tránsito (2017) de Constanza Gallardo, y Marilyn (2018) de Martín Rodríguez Redondo.

En el caso de Claudia, su historia aborda el gran logro de convertirse en una de las primeras mujeres trans en obtener un título profesional, después de un agridulce paso por la carrera de Obstretricia y Puericultura en la Universidad Austral de Chile. Pero también muchos duras situaciones de discriminación social e institucional, hechos de violencia que quedaron impunes, y el largo camino para entrar al mundo laboral como profesional de la salud. Hoy, luego de un accidentado paso por el sistema público, ejerce como matrona de urgencias en una clínica privada.

La película de Travesía Producciones en Chile obtuvo el galardón al Mejor Largometraje en el Amor Festival Internacional de cine LGBT+, pero antes de ser exhibida en nuestro territorio fue parte de diferentes certámenes internacionales, recibiendo galardones en el Trans Stellar Film Festival (Estados Unidos), el Outfest Festival Internacional de cine LGBT (Perú), Contra el silencio todas las voces (México), y el Film Sozialak (España).

Claudia Ancapan en Claudia Tocada por la Luna

Pasó mucho tiempo para que estrenaras este documental en Chile, algo que ocurre después de un extenso recorrido y premios en festivales internacionales. ¿Lo sientes como un acto de justicia?

Más que justicia lo siento como la consecuencia del trabajo que durante tanto tiempo realizamos. Es interesante que la película tuviera un importante recorrido por diferentes festivales durante el 2018, fueron 25 encuentros donde obtuvimos el reconocimiento por abordar con valentía y dignidad la historia de Claudia, una mujer trans, mapuche y su constante lucha por la integración, pero por otro lado los encuentros nacionales fueron muy escasos.

En lo personal lo siento como un gran logro, ya que al ser una ópera prima no tenía el acceso a recursos por lo que todo el trabajo de producción fue muy planificado, así mismo puse a prueba todas mis habilidades tanto técnicas y de dirección para generar un documental cercano, que lograra empatía y reflexión.

La génesis de este proyecto fue un reportaje que viste en televisión sobre Claudia en el que contaba un hecho de discriminación laboral, ¿te gustaría seguir desarrollando estas temáticas en el género documental? ¿Falta difundir historias como esta?

Me gustaría seguir desarrollando el género documental, ya que descubrí una vía por donde exponer historias o situaciones que han estado ligadas a las injusticias. Me llama la atención el poder investigar y abordar personajes con historias de vida interesantes, que tengan algo contar, ya que a través de sus experiencias podemos nutrirnos de diversas realidades. Para mí ese es el aporte del cine documental, aprender e instruirnos, y en el caso de Claudia tocada por la luna el desafío fue conectarnos con una realidad desconocida pero cada vez más presente.

Mientras estaban en la producción, no sabías que Claudia iba a realizar su cirugía de transición. ¿Cómo transformó el documental este importante hecho?

En un principio no tenía en mente grabar ni abordar el tema sexual íntimo de la protagonista, más que nada porque desde mi visión se me hacía interesante su activismo y lo complejo de ser trans y querer conseguir cosas tan básicas como un trabajo, acceso a la salud y trato digno. Claudia me da la oportunidad de acompañarla durante la parte previa y posterior a la cirugía, ahí entendí que la autodeterminación de querer cambiar de género mediante procesos quirúrgicos es parte de búsqueda de la plenitud para muchas persona trans.

Para la película fue sin duda un aporte ya que nos sirvió para dar un cierre a la historia, también para validar la decisión de que somos libres en nuestro actuar y en lo que creemos correcto para nuestras vidas.

El trabajo ya está hecho y la gente está viendo tu documental durante estos días ¿Qué se siente contribuir en algo en la memoria trans de Chile?  

Durante estos días exhibiciones me han llegado mucho mensajes y muestras de cariño por la película que hicimos, inevitablemente pienso y recuerdo cuando editaba esta película y no dimensionaba el impacto que tendría. No soy experto ni tengo estudios en temas de identidad de género, aun así creo que logramos un relato capaz de conectar al espectador, de emocionar y sobre todo dar una luz de esperanza a muchas nuevas generaciones que pueden encontrar en esta película un testimonio real y directo de cómo es ser trans en Chile y sus consecuencias, muchas veces violentas, pero también de la importancia de luchar contra la adversidad.

Claudia tocada por la luna llegó a la cartelera a través de la convocatoria pública de ‘Estrenos chilenos en red’ organizado por la Red de Salas de Cine de Chile, contemplando exhibiciones en el Centro Arte Alameda, la Cineteca Nacional y Sala K en Santiago; Insomnia Teatro Condell en Valparaíso; Cinecón en Constitución; The Oz en Chillán, Cine Club UACH en Valdivia y Sala -1Cine en Puerto Varas.


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Foto principal: Conversatorio en el ciclo Atlas Cinematográfico de Chile en Sala Estación Usach