El viernes 26 de abril se estrenó en España Buñuel en el laberinto de las tortugas, largometraje animado de Salvador Simó que surge de la adaptación del cómic del mismo nombre realizado en 2008 por Fermín Solís sobre el proceso de creación del documental del director español, Las Hurdes. Tierra sin pan (1933).

Tras pasar por varios festivales de cine internacionales, la realización coproducida por TVE comienza a masificarse en la pantalla grande para mostrar la historia de Buñuel al momento de grabar -a modo de denuncia- la historia de Las Hurdes, un pueblo español sumido en la pobreza y el abandono.

El largometraje de Simó va más allá, pues relata lo que pasa antes del rodaje, cuando el director de clásicos de la historia del cine como Un perro andaluz (1929), Los Olvidados (1950) y El discreto encanto de la burguesía (1972), tiene las intenciones de llevar a cabo este proyecto, pero al encontrarse sin ni un peso, sólo llega a comentándosela a su amigo, el artista y líder anarquista español Ramón Acín, quien le promete que si gana el Gordo de Navidad (clásico premio de la lotería española), le financiará el documental. Acín ganó el premio mayor y ahí comienza la aventura.

“Antes, su surrealismo era muy daliniano y muy influido por las imágenes, pero a consecuencia del documental hay un cambio en toda su filmografía posterior. Su surrealismo se basará en el alma y el ser humano, no sólo en la provocación”, comentó Simó en entrevista con RTV.

Buñuel en el laberinto de las tortugas es una historia de amistad y también un retrato psicológico que muestra al espectador cómo Buñuel armaba su imaginario y cuál era la influencia de sus obsesiones en su creación. El filme de animación se estrenó el mismo día que el documental de Las Hurdes, 83 años después.