Como un homenaje y no un remake define el italiano Luca Guadagnino a su versión de Suspiria (1977), el clásico del horror de su compatriota Dario Argento (Phenomena, Opera). Una película que tras confesiones como “no miento, me jodió tanto que tuve que ir a terapia”, por parte de una de sus protagonistas, alimenta las expectativas para su estreno agendado en noviembre.

La historia sigue a Suzy Bannion (Dakota Johnson), una joven americana que ingresa a la escuela de ballet Markos Tanz Company. Allí descubrirá que una ex estudiante, Patricia (Chloë Grace Moretz), ha desaparecido. Un misterio que se convierte en una pesadilla y que tiene en su elenco a Tilda Swinton (Madame Blanca), Mia Goth (Sara), Renée Soutendijk (Miss Huller), Lutz Ebersdorf (Dr. Jozef Klemperer)y hasta a la protagonista de la película original, Jessica Harper, en el rol de Anke.

No es la primera vez que el director de la multipremiada Call Me By Your Name (2017) realiza un homenaje/remake a un realizador europeo. En 2015 estrenó A Bigger Splash, su reinterpretación de La Piscine (1969) del director y guionista francés Jacques Deray (Borsalino, Le Gang) en la que también contó con la participación de las actrices Tilda Swinton y Dakota Johnson, y el guionista David Kajganich (The Terror).

La producción de Amazon Studios también marca el debut del británico Thom Yorke en la composición de música para el cine, ya que el líder de Radiohead fue el encargado del soundtrack original, siguiendo los pasos de sus compañeros de banda, como Jonny Greenwood, cuyo último trabajo fue para You Were Never Really Here (2018) de Lynne Ramsay.

La versión original de Suspiria -que hace poco fue restaurada en 4K-marcó la historia del cine por muchas razones y una de ellas fue el uso del color, algo que Guadagnino cambió totalmente. “La película no tiene colores primarios en su paleta a diferencia de la original. Esta será fría, maligna y realmente oscura”, aseguró.