Si Stanley Kubrick fue un director de cine ambicioso en el pasado, Christopher Nolan lo es hoy. Por eso, el británico-estadounidense rinde tributo a su gran inspiración participando en el rescate de 2001, Odisea en el Espacio (1968) de sus cintas originales en 70 mm. Un clásico que regresa en su gran gloria análoga y que ya tiene tráiler oficial.

Han pasado 50 años y la celebración será en el Festival de Cannes el próximo 12 de mayo, ya que el director de Inception (2010) e Interstellar (2014) será el encargado de presentar el trabajo realizado junto a Warner Bros. Se trata de una impresión obtenida del negativo original de la cámara, sin trucos digitales ni efectos de remasterización, la que luego de pasar por el certamen europeo tendrá su estreno comercial.

“Uno de mis primeros recuerdos en el cine es ver 2001: Odisea del Espacio de Stanley Kubrick, en 70mm, en el Leicester Square Theatre de Londres con mi padre. La oportunidad de estar involucrado en recrear esa experiencia para una nueva generación, e introducir la nueva versión sin restaurar de 70 mm de la obra maestra de Kubrick en toda su gloria análoga en el Festival de Cannes es un honor y un privilegio”, confesó Nolan.

El evento, presentado en la sección Cannes Classics, contará con la presencia de quien fuera su productor, Jan Harlan (The Shining, Eyes Wide Shut), y su esposa, Christiane Kubrick, quien aseguró que “si Stanley estuviera vivo hoy, sé que admiraría las películas de Christopher Nolan. Así que, en nombre de la familia de Stanley, quiero agradecer personalmente a Christopher por apoyar esta película”.

Basada en El Centinela (Arthur C. Clarke, 1948), la legendaria versión cinematográfica que muestra el salto evolutivo desde homo sapiens hasta un viaje al espacio controlado por inteligencia artificial, fue seleccionada en 1991 para su preservación en el Congreso de Estados Unidos por su “significancia cultural e histórica”.

Christopher Nolan ¿Al rescate del pasado?

2001, Odisea en el Espacio fue estrenada en 70 mm en 1968 y medio siglo después Nolan busca rescatar ese formato. Su última película, Dunkirk (2017), fue filmada en una combinación de IMAX y película de 65 mm, es decir, mucho más grande que el 35 mm habitual y, obviamente, con muchos más detalles que disfrutar en la pantalla grande.

Títulos como Ben-Hur (William Wyler, 1959), West Side Story (Robert Wise y Jerome Robbins, 1961), Tron (Steven Lisberger, 1982) y Far and Away (Ron Howard, 1992) fueron estrenados en gran formato, pero, supuestamente, los elevados costos del celuloide y los equipos de proyección lo dejaron en el olvido. El rescate viene por nombres como Quentin Tarantino, quien filmó The Hateful Eight (2015) en Ultra Panavision 70 (65 mm proyectados en 70 mm) y Paul Thomas Anderson, quien lo hizo antes con The Master (2012).

El caso de Nolan es más extremo, ya que continúa fiel al celuloide y se niega a pasar a lo digital. “Me gustan los grandes lienzos, mirar una pantalla enorme y enfrentarme a imágenes que son más grandes que la vida” ha dicho el propietario de lentes IMAX, los que ha prestado a Zack Snyder (Batman v Superman) y JJ Abrams (Star Wars: Episodio VII), quienes filmaron escenas en el gran formato.