Fotos: mashaivashintsova.com

“Siempre supe que mi mamá tomaba fotografías todo el tiempo. Lo sorprendente es que nunca compartió su trabajo, ni siquiera con su familia”, contó Asya Ivashintsova-Melkumyan sobre el pasatiempo de su madre, la rusa Masha Ivashintsova (1942), quien hizo miles de fotos durante la década de los ’70 y ’80 y que 17 años después de su muerte, fueron encontradas en el ático de su antigua casa en Leningrado, ahora San Petesburgo.

A través del sitio mashaivashintsova.com, Asya decidió mostrar el tesoro que dejó su madre: una colección de fotos que no vieron la luz hasta 2017, año en que se revelaron algunos de los 30 mil negativos escondidos.

“Para ella, sacar fotos era un proceso natural. Era como respirar, algo insignificante”, afirmó Asya además de mencionar que lo más probable es que Masha nunca se haya tomado en serio este arte, pues “siempre pensó que no era suficientemente buena”.

Según relata en la web dedicada a Ivashintsova, las imágenes fueron tomadas entre 1960 y 1999 y tienen estrecha relación entre la fotógrafa y el movimiento poético y fotográfico que se vivió en Leningrado entre los ’60 y ’80. “Ella era una amante de tres genios de la época: el fotógrafo Boris Smelov, el poeta Viktor Krivulin y el lingüista Melvar Melkumyan, mi padre”, comenta Asya en el texto, intentando explicar cómo estas figuras fueron parte de la definición de vida de su madre.

En cuanto a qué fue lo que fotografió la rusa, se pueden apreciar imágenes de Leningrado durante la Unión Soviética, fotos de la ciudad a orillas del mar Báltico y otras tomas más cotidianas de la casa, familia y amigos. Según informó su hija, las tomas fueron realizadas con las cámaras Leica IIIc y una Rolleiflex.

Hoy, su trabajo también está presente en las redes sociales, medio a través del cual la prensa se enteró de esta historia, viralizándose y alcanzando rápidamente los 14 mil seguidores en Instragram.

Masha Ivashintsova murió el año 2000 a causa de un cáncer. Tenía 58 años.