Con su rol como productora y sus ganas de llevar historias de mujeres complejas a la pantalla grande, Margot Robbie ha demostrado que ya no solo quiere personajes de relleno. El gran salto es ‘Yo, Tonya’, película que se estrena el jueves 8 de marzo y la tiene a sus 27 años de edad como candidata a Mejor Actriz en los premios Óscar.

“Cuando leí el guión, no conocía la historia y pensé que todo era producto de la imaginación de Steven Rogers (guionista), pero cuando comencé a investigar, me di cuenta que Tonya Harding era una mujer más allá de la patinadora y cada persona tenía una idea diferente sobre ella. Yo, Tonya es sólo el comienzo para sacar a la luz historias de mujeres”, señaló la actriz australiana que se sometió un cambio de look radical para convertirse en la patinadora artística.

Otro aspecto importante fue el duro entrenamiento físico necesario para interpretar el personaje. “Entre tres y cuatro meses antes del rodaje, empecé con clases de patinaje. Fue en realidad exigente, e incluso tuve una pequeña lesión cuando estaba practicando patinaje sobre hielo”, recuerda sobre las clases que tuvo con la ayuda de la reconocida coreógrafa de patinaje Sarah Kawahara.

Una historia que abarca desde su dura infancia, con una madre abusiva – interpretada por Allison Janney, ganadora del Globo de Oro y nominada como Mejor Actriz Secundaria en el Óscar por este rol-, hasta el momento que marcaría su carrera: el ataque hacia su competidora Nancy Kerrigan. ¿Víctima o villana? Es la interpretación que queda abierta la película dirigida por Craig Gillespie (Lars and the Real Girl).

“Cada personaje es fuerte a su manera. Me gusta que los roles femeninos de las películas actuales sean de personajes fuertes”, ha dicho Robbie, quien tras lograr gran reconocimiento en Estados Unidos de la mano de Martin Scorsese, cuando fue escogida para interpretar a Naomi Lapaglia en ‘El lobo de Wall Street’, se convirtió en la villana Harley Quinn en ‘Suicide Squad’ (David Ayer).