Foto: Antonio Calanni / AP Images

Como un show “terrorífico”. Así fue calificado el desfile de la marca de lujo italiana, Gucci realizado el pasado miércoles 21 de febrero durante la Semana de la Moda en Milán y que enloqueció a todos con algunos modelos caminando por la pasarela con réplicas de sus propias cabezas entre las manos.

“Gucci perdió la cabeza en el Milan Fashion Week” fue uno de los comentarios que se pueden leer en la prensa y que a pesar de la ironía, demuestra parte del sentir de quienes vivieron el surreal momento.

La idea estuvo en manos del romano Alesaandro Michele, director creativo de Gucci, quien decidió romper los esquemas de un tradicional desfile de modas y darle a esta colección otoño/invierno 2018-2019 un “toque” excéntrico muy al estilo ‘Game of Thrones’, serie de HBO de la cual Michele ha afirmado en distintas ocasiones ser un fanático.

Pero no sólo fueron las cabezas las que llamaron la atención de los presentes y luego, de todo el mundo. El hall por donde desfilaron los modelos representó una sala de operaciones en el cual supuestamente operarían a un cyborg Gucci, “un ente biológicamente infdefinido y culturalmente consciente”, según comentó el director creativo.

En cuanto a la creación de las réplicas y otras figuras que aportaron a crear desconcierto -una cría de dragón entre ellos- Alessandro Michele dijo que su desarrolló tardó unas seis meses y que, en el caso de las cabezas, se utilizaron medidas, colores y rasgos idénticos a quienes las portarían luego en el escenario. Los modelos fueron hechos en impresoras en 3D.

“Alessandro se comunicó con nosotros inesperadamente, no nos conocíamos”, dijo Leonardo Cruciano, quien creó el colectivo junto a Nicola Sganga y Angelo Poggi. “Tenía ideas muy precisas sobre lo que quería lograr. Fue un gran colaborador. Es un gran artista”, afirmó.