La mañana de este martes 23 de enero murió en Santiago, Nicanor Parra Sandoval (1914-2018), uno de los nombres más influyentes en la literatura chilena. El antipoeta tenía 103 años y tras su partida deja un legado marcado por letras mordaces, inteligentes e inmortales que traspasaron las fronteras y que fueron y serán influencia de diversos movimientos, uno de ellos la Generación Beat.

“Nicanor es el creador de una poesía explosiva, más sofisticada e inteligente que la de Neruda, incluso en la poesía política”. Así se refirió a Parra, Allen Ginsberg, poeta estadounidense reconocido como “el padre de la Generación Beat”, fenómeno cultural que en los años ’50 que a través del rechazo a los valores clásicos estadounidenses, el uso de drogas, la libertad sexual y el estudio de la filosofía oriental puso en los anales de la literatura a nombres como Jack Keruac, William S. Burroughs, Gregory Corso y Lucien Carr.

En el documental ‘The life and times of Allen Ginsberg’ (1994), el norteamericano cuenta que durante los años ’60 estuvo en Chile para el “Primer Encuentro de Escritores Americanos” y vivió algún tiempo en la casa de Nicanor Parra, un artista a quien reconoció como una de sus influencias literarias. “Un poeta que releo mucho es Nicanor Parra”, aseguró además de añadir que el hermano de Violeta fue una de sus primeras influencias provenientes de Latinoamérica y un compañero durante su estadía en el país.

Nicanor, ¿un beatnik?

Mientras los integrantes de la Generación Beat se embriagaban en los bares al son del jazz, Nicanor Parra publicaba su ‘Poemas y antipoemas’ (1954), obra donde se comenzó a hablar de este concepto que -al parecer- iba por un canal paralelo a la poesía tradicional que en ese entonces estaba liderada por la triada de “amigos y rivales” Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha.

Es con este libro que los “beatniks” pusieron sus ojos en Nicanor y desde allí se comenzó a vislumbrar su influencia en este grupo, pese a las diferencias entre sus estilos. Los “beat” comenzaron a traducir su obra en nuevos textos que vieron la luz a través de diferentes editoriales, una de ellas la City Lights, la casa de la Generación Beat.

La amistad con Allen Ginsberg perduró por años. “Es pasado medianoche, así que me callo con abrazos y saludos y dosvenayas y laegitos, felizand fatiguado, adiós por una momentito Shr Shivati Comrade Comanchero Sir Zeus Nicanor, Señor”, escribió el poeta -al antipoeta- un par de años después de su visita a Chile.

Nicanor Parra, Miguel Grinberg y Allen Ginsberg