No perder de vista el teléfono celular en ningún momento, parar una conversación persona a persona por poner “me gusta” en las redes sociales o tomarse selfies cada 5 minutos. Si te sientes identificado, podrías pertenecer al 93,2% de los chilenos que lo primero que hace en la mañana es revisar el celular.

Tren Digital UC acaba de socializar un estudio que entrega esa decidora cifra, pero también otras que demuestran que los teléfonos móviles ya son una adicción. Algunos datos entregados por el centro de investigación digital de la Facultad de Comunicaciones de la U. Católica, indican que el 88,4 por ciento duerme con el Smartphone bajo la almohada o encima del velador, y que el 83% reconoce que se ha devuelto a su casa a buscar el teléfono, sin importar lo lejos que se encuentre.

“Lo que genera dependencia en el uso de tecnología es que se crean hábitos producto del uso reiterativo y la ritualización de conductas. Por ejemplo, las personas casi nunca requieren saber algo en las mañanas de su teléfono, pero el revisar apenas se despierten se convirtió en un ritual, producto de las actividades reiterativas se genera un hábito, y después ya se produce la dependencia”, señaló a La Tercera Daniel Halpern, director de Tren Digital.

El Informe sobre dependencia a smartphones y redes sociales en Chile #Levantalavista se realizó con el apoyo de The Cow Company entre el 5 y 26 de noviembre a 1.150 personas con acceso a internet de todo el país y, entre otras cifras, incluye que a un 63% de los encuestados le han tocado la bocina por usar el teléfono o les han llamado la atención por utilizar el dispositivo en un momento inadecuado.

Estadísticas que confirman que Chile padece de nomofobia (no-mobile-phone phobia), un término acuñado en 2011 por el Instituto YouGov en Inglaterra que define al miedo irracional de no tener el teléfono móvil cerca, creando inestabilidad, agresividad y dificultades de concentración.