Uno de los invitados internacionales del Santiago Festival Internacional de Cine, SANFIC13, fue el actor norteamericano Matt Dillon. Además de exhibir algunas de sus películas, el certamen organizó un conversatorio el pasado sábado 26 de agosto en el que recordó sus personajes y su experiencia como director, pero también se refirió a sus actuales y futuros proyectos.

En el auditorio de CorpArtes casi repleto, y tras revisar imágenes de algunas de sus más importantes películas –entre ellas Vida de solteros (Cameron Crowe, 1992), Todo por un sueño (Gus Van Sant, 1995) y Crash (Paul Haggis 2005)- el actor vestido de riguroso negro fue entrevistado por Carlos Nuñez (Director de SANFIC) y la periodista Viviana Encina (CNN Chile), para luego firmar autógrafos en la que fue una de las actividades gratuitas del festival.

“Recuerdo que cuando la filmamos, el proceso de hacer algo muy fresco y único con mis compañeros. Estaban Chris Penn, quien desgraciadamente ya murió, y Mickey Rourke que estaba muy entusiasmado. Fue muy motivante participar”, señaló sobre La Ley de la Calle (Francis Ford Coppola, 1983), uno de los clásicos indiscutidos en los que ha participado y que realizó cuando tenía sólo 18 años.

Sobre su experiencia en Drugstore Cowboy (Gus Van Sant, 1989), basada en la historia real de un ladrón adicto a las drogas, señaló: “Creo que lo primero que me entusiasmó fue la historia de quien había vivido esta experiencia. Lo conocí, él tenía doble de mi edad”. El actor también recordó lo que ocurría fuera de los set de grabación: “En ese momento existía una campaña anti-drogas en Estados Unidos, ‘di que no’, promovida por la Primera Dama, Nancy Reagan. El mensaje era claro y nosotros estábamos contando la historia de una de estas personas. Incluso en la misma industria hubo gente que me dijo, ‘¿cómo hiciste esa película?’ Fue un reto, de otra forma no la habría hecho”.

Uno de sus mayores éxitos de taquilla ha sido Loco por Mary (Peter y Bobby Farrelly, 1998), en la que una escena menciona el estadio olímpico que construyó en Chile: “Cuando llegué acá, alguien me dijo ¡Gracias por el estadio!”. Además de generar risas en la audiencia, aseguró que “fue muy entretenido trabajar en esa película, lo que me gustaba del personaje es que era tremendamente mentiroso”.

La dirección y sus desafiantes proyectos

Además de actuar, en 2003 se pasó a la dirección con City of Ghost. “Desde que la escribí hasta el momento que la empecé a dirigir pasaron seis años de trabajo, con cosas muy buenas, pero también fue una especie de autosacrificio. Quería participar como actor, pero me preocupaba cómo dirigirme a mí mismo”. Una faceta tras las cámaras que retomó con la historia del músico Francisco Fellove Valdés (1923-2013), ‘El Gran Fellove’, pionero del scat en Cuba: “No trato de hacer las cosas fáciles. Estoy trabajando en el documental y además escribiendo”.

Tras su paso por la televisión en la serie Wayward Pines (2015 -2016), Dillon se embarcó en la aventura de ser dirigido por el danés Lars Von Trier (Antichrist, Melancholia) “La forma en que nos hace trabajar es fascinante, te entrega todas las reglas. Mi personaje es un asesino en serie, es decir, estoy representando alguien que es muy lejano a mí”, adelantó sobre The House That Jack Built, donde comparte protagonismo con Uma Thurman.

“Fue una gran experiencia, su forma de trabajar es orgánica, él es único. No le preocupa que las escenas se alarguen mucho,  se concentra en el ritmo. Me decía más lento, hasta me daba cifras como ‘70% más lento’. Todavía no he visto la película y no sé qué esperar”, señaló sobre uno de los directores más polémicos del cine actual.