the magic numbers

Repasando canciones de toda su discografía y entregando un adelanto de lo que será su quinto álbum, la banda británica The Magic Numbers ofreció un emotivo concierto el martes 18 de octubre en Centro de Eventos Blondie.

Tal vez fue el día; tal vez fue el horario. Sea como sea, el regreso a Chile del cuarteto formado por los hermanos Angela y Sean Gannon y Michele y Romeo Stodart, ocurrió con un bajo marco de público que recibió, eso si, con mucho entusiasmo a los músicos; después de todo, su debut aquí ocurrió hace casi una década (Teatro Teletón, 2007) en un concierto que terminó con parte del público sobre el escenario. El regreso, entonces, era necesario y esperado.

Pero para verlos, hubo que esperar. Antes subió al escenario de Blondie, Michele Stodart -la bajista de The Magic Numbers- quien junto a una compañera en la guitarra mostró parte de su proyecto solista, ese del cual se desprende ‘Wide-Eyed Crossing’ (2012), su único LP. La dulzura de su voz fue un agradable adelanto de lo que sería más tarde su actuación junto al resto de sus compañeros.

Tras su presentación, siguió la de los chilenos Ases Falsos. La banda liderada por Cristóbal Briceño mostró una vez más su potencia en vivo con una lista de canciones que logró mover al público que esperaba impaciente a los británicos. Luego, salió a escena Romeo Stodart, voz del grupo quien después de interpretar algunos temas en guitarra -acompañando la prodigiosa voz de una cantante que presentó como “nueva integrante” proveniente de Manchester- dio el pase al cuarteto completo.

Durante su show, The Magic Numbers hizo una cuidadosa selección de canciones pertenecientes a sus cuatro discos, pero sin duda las que causaron más emoción en el público fueron aquellos singles de su álbum debut, editado en 2005. “Forever Lost” y “Love’s a Game”, sin duda, los más coreados. También estuvo presente ‘Alias’, LP por el cual los británicos llegaron a Chile, y “Shotgun wedding”, tema nuevo que estará dentro de la lista de canciones de la próxima entrega de estos increíbles músicos.

Sin duda, se trató de un concierto del cual se podría haber sacado mayor provecho. Sin embargo, la entrega de los músicos sigue intacta y dejando de lado a estas alturas, detalles, su regreso al país fue un privilegio para quienes aún creen que siempre se puede terminar el día con una sonrisa.