vasos plásticos

Preocuparse por el medio ambiente y el cambio climático es una cosa y ponerse a trabajar en serio para proteger nuestro planeta, otra. Un ejemplo de pro actividad es Francia, país que le declaró la guerra al plástico prohibiendo la fabricación de vajilla desechable. Con esta medida los galos pretenden disminuir la cantidad de desechos contaminantes que se producen con este tipo de productos.

La medida, de la cual comenzó a hablarse el año pasado con la idea de prohibir el uso de bolsas plásticas, cosa que es una realidad desde comienzos de 2016, se convirtió en decreto a fines de agosto pasado, cuando la ministra de medio ambiente francesa, Ségolène Royal anunciaba quea partir del 1 de enero del 2020, estos elementos (platos, vasos y cubiertos de plástico) tendrán que estar fabricados en un 50% con sustancias biodegradables procedentes de materias orgánicas, como el almidón o la fécula de patata. Y a partir del 2025, ese porcentaje será del 60%“.

La prohibición en el uso de este material –dice el documento– regirá “tanto en los establecimientos de restoranes y comida rápida como los establecimientos de venta de bebidas y otros comestibles: panaderías, tiendas, delicatessen, gasolineras”.

Mientras los ecologistas aplauden la decisión del gobierno francés, hay quienes creen que la medida atenta contra la libertad de los consumidores y al libre movimiento de bienes. Uno de ellos es Pack2Go Europe, organización con sede en Bruselas que representa a fabricantes de empaques europeos. Al respecto Eamonn Bates, secretario general de la firma, afirmó: “estamos exhortando a la Comisión Europea a que haga lo correcto y tome acción legal contra Francia por violar la ley europea”.

Con esta medida, el país europeo da un paso adelante con respecto a las medidas que se están tomando a nivel global frente a la creciente amenaza del plástico, material que produce gran daño al ecosistema, sobre todo a los océanos y sus habitantes.